12 de febrero

La literatura hispanoamericana vivió uno de sus momentos de éxito en la segunda mitad del siglo XX. Acompañados por el llamado Boom Latinoamericano, varios escritores rescataron en sus cuentos y novelas parte de la historia compartida de la región. A la par de este movimiento artístico, arquitectos de la palabra castellana construían nuevas obras que formarían parte de la escena cultural internacional. Entre estos escritores, quizá el más laureado y experimental, se encuentra Julio Cortázar. El argentino que nació el 26 de agosto de 1914 en Bruselas, y que en 1918 se trasladó al país del Río de la Plata donde años más tarde fungiría como profesor universitario en Córdoba.

Traductor de Gide, Chesterton, Henry Bremond, Defoe y Marguerite Yourcenar. En 1951 viajó, becado por el gobierno francés, a París. Situación enmarcada por la continua crítica hacia el sistema peronista de su país. Esta será una de las facetas políticas de Julio, que también fue ferviente defensor de la Revolución Cubana.  Obtuvo su nacionalidad francesa en 1982.

            En sus cuentos y novelas encontramos un nuevo rostro de la literatura latinoamericana, hilo de Borges y contemporáneo de Rulfo. Entre sus obras destaca la novela Rayuela, texto experimental y poético que nos adentra en la narrativa original del autor. Se suma a esta novela, textos como:

 

  • La vuelta al día en 80 mundos (1967)
  • Último round (1969)
  • Viaje alrededor de una mesa (1970)
  • Pameos y meopas (1971)
  • Prosa del observatorio (1972)
  • Libro de Manuel (1973)
  • La casilla de los Morelli (1973)
  • Octaedro (1974)
  • Silvalandia (1975)
  • Estrictamente no profesional. Humanario (1976)
  • Los relatos (1976)
  • Alguien que anda por ahí (1977)
  • Territorios (1978)
  • Un tal Lucas (1979)

 

Julio Cortázar murió en París el 12 de febrero de 1984. Sus restos mortales descansan en el cementerio de Montparnasse en París.

            La relación de la Universidad de Guadalajara con Julio Cortázar se volvió común luego de que en los escritores Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, acordaron a finales del mes de diciembre de 1993, aportar el monto de las becas que el gobierno mexicano les otorga como Creadores Eméritos, para fundar la Cátedra Latinoamericana "Julio Cortázar" y así rendir homenaje a quien ha sido uno de los mayores escritores latinoamericanos del siglo XX. Desde entonces las actividades de este espacio académico siguen su marcha, recordando en todo momento la genialidad del escritor argentino.