Antecedentes

El crecimiento económico y demográfico de la Nueva Galicia, demandaba la prestación de servicios especializados y profesionales en Guadalajara. Para acreditar estos estudios superiores los jóvenes de la ciudad tenían que acudir a la Real y Pontificia Universidad de México.
Los primeros colegios de Guadalajara fueron abiertos a finales del siglo XVII. El primero de ellos fue el Colegio de San Juan Bautista que pertenecía a la Compañía de Jesús. La segunda institución educativa correspondió al Colegio Seminario Tridentino del Señor San José. Durante todo el siglo XVIII las autoridades locales demandaron a la corona la fundación de una universidad en Guadalajara. Los principales fundamentos para traer dicha institución eran los beneficios en materia de ilustración, instrucción y “sólidos principios de religión y civilidad”.

Tras varias negativas departe de los monarcas españoles, fue Carlos IV quién por fin accedió a la solicitudes y ordenó su fundación el 18 de noviembre de 1791.  De esta forma nacía la Real Universidad Literaria de Guadalajara, hecho que signó los antecedentes de la educación en el occidente del país y por ende de la Universidad de Guadalajara en Jalisco, tras su consolidación.

Los primeros pasos de la Real Universidad Literaria de Guadalajara, estuvieron marcados por un camino sinuoso y accidentado, el contexto independentista y de conflicto durante todo el siglo XIX, provocó la inestabilidad e intermitencia de varias de las instituciones de educación superior del estado. Bajo este marco accidentado, se fundan espacios como la Universidad Nacional de Guadalajara, el Instituto de Ciencias del Estado y el Liceo de Varones; éstos con periodos interrumpidos de trabajo e incluso clausurados de manera definitiva.

Paleografía de la Cédula Real

 

Línea del tiempo