Antigua Facultad de Medicina

Miércoles 27 de Junio de 2018

La Antigua Facultad de Medicina se encuentra ubicada en el espacio correspondiente al Hospital Civil de Guadalajara. Este recinto hospitalario fue ideado por el obispo Fray Antonio Alcalde, quién luego de observar y experimentar las crisis del llamado “año del hambre” (1786) mandó que se empezara a construir lo que sería el hospital más grande de la América española. La construcción del edificio tardó cinco años, terminándose en 1793. Inicialmente fue llamado Hospital Real de San Miguel de Belén. Al interior se encuentran seis galerías que desembocaban en el centro en forma de estrella, configurando una planta cruciforme. Su posición geográfica al norte de la ciudad no era fortuita: los olores, miasmas y enfermedades que despedían los pacientes deberían correr con el viento del norte para que no afectaran a la población del centro de la ciudad.

Desde sus inicios se implementaron espacios como el asilo de dementes, la capilla, un cementerio, el anfiteatro, la sala de autopsias, una escuela y el observatorio meteorológico, todo en una extensión de nueve hectáreas. En sus inicios los religiosos de la Orden de Belén estuvieron a cargo de los servicios hospitalarios. El hospital fue planeado para salvaguardar 800 camas, que es una cantidad extraordinaria si tomamos en cuenta que para esa época Guadalajara contaba con sólo 28 mil habitantes, mientras que el personal del servicio médico profesional apenas llegaba a seis personas. Las tres salas dedicadas a la atención de los varones fueron nombradas: Dios, Dios Hijo y Espíritu Santo. Mientras que las dedicadas a las mujeres poseían nombres como: La Pasión y el Corazón de Jesús.  

El siglo XIX representó para el hospital un desarrollo en la aplicación de medidas científicas e higiénicas, entre ellas el uso clínico del microscopio. En 1900 se cambió su nombre para denominarse Hospital Civil de Guadalajara, a la vez se incorporó la Escuela de Medicina dentro de sus instalaciones.

En la actualidad el Hospital sigue funcionando y prestando atención a la población más desprotegida del occidente de México. En sus interiores podemos apreciar murales del maestro Gabriel Flores, que adornan los techos de las galerías principales del nosocomio.