Mujeres Fundadoras de la Universidad de Guadalajara

 

Catalina Vizcaíno Vizcaíno 

Aunque no se tiene datos de su nacimiento, se sabe que concluyó su educación primaria en Guadalajara en la Primaria Superior Mixta en 1903, en 1907 se inscribió en la Escuela Comercial e Industrial para Señoritas.

En 1916 fue nombrada directora de la Escuela Comercial e Industrial, lapso en que se dedicó a estudiar detenidamente el plan de estudios  y a replantear su estructuración y objetivos. Procuró una educación práctica y apegada a la economía real, mayor nivel de conocimientos y ampliación en las opciones de estudio-trabajo, podría revitalizarse la Escuela Comercial e Industrial para Señoritas y colocarla en un nivel que pudiera responder a las necesidades de aquel tiempo. Mas las condiciones de la entidad y del país entero,  aun se libraban combates a nombre de la revolución, eran difíciles pues la estructura económica estaba deshecha, el gobierno en bancarrota y la atención al sistema escolar se hacía casi imposible.  De 1919 a 1921 viajó periódicamente a la ciudad de México, donde estableció vínculos con agrupaciones feministas, en Guadalajara continuó pugnado por la ampliación de opciones en la formación de la mujer.

Integrada en 1925 al destacado grupo de jaliscienses para reorganizar la Universidad de Guadalajara. En torno a la educación del género femenino se precisó: Dotar a las mujeres de conocimientos suficientes en el comercio e industria, no en el plan de empleadas, sino de empresarias, para liberarlas en provecho propio y no estén al servicio de patrones explotadores que las esclavizaran como viene sucediendo.  Reinaugurada la Universidad de Guadalajara el rector, la designó directora de la Facultad de Comercio, cargo que desempeño hasta 1935, año en que se retiró de la actividad educativa para abocarse de lleno a su pasión por crear conciencia y orientar a la mujer jalisciense en su lucha por ser mejor en todos sentidos, en esa labor se sirvió del periodismo. Murió el 21 de septiembre de 1960 con la dignidad que predicó y en medio de la sencillez en que siempre vivió.

 

Irene Robledo García 

Educadora y humanista jalisciense, nació el 5 de abril de 1887 en Jocotepec, Jalisco. Su vocación por la enseñanza quedo clara desde los primeros años de su vida; en la escuela donde estudiaba la primaria trabajó como profesora auxiliar, en 1905 ingresó a la Escuela Normal en Guadalajara. En 1914 recibió su primer nombramiento como directora de la Escuela Primaria Elemental número 14, se desempeño también como catedrática, tiempo después se hizo cargo de la Escuela Práctica Anexa a la Normal, ahí colaboró en la organización de los desayunos escolares. Fue Directora de la Escuela Preparatoria y Normal para Señoritas durante once años. Impulsó la aplicación del método de la "escuela activa", y fomentó la práctica del deporte en las mujeres, para lo que organizaba mini olimpiadas con las alumnas. 

Participo en el grupo de intelectuales que reunió el gobernador Guadalupe Zuno para la reapertura de la Universidad de Guadalajara en 1925. Puso énfasis en la educación integral, en la participación de la mujer en carreras exclusivas para varones, en la instalación de la Escuela Politécnica y en dar a la cultura una proyección social basada en la libertad para ponerla al alcance de todos.

Durante 1948, fundó la primera escuela de trabajo social en Guadalajara, dos años después, ante la imposibilidad de otorgar títulos con validez oficial, se vio obligada a cerrarla. Gracias a su determinación convenció a las autoridades de la Universidad de Guadalajara de ese proyecto y en 1950 crea el Departamento de Trabajo Social de la Universidad, El 3 de marzo de 1953 se realiza la fundación de la Escuela de Trabajo Social.  Se retiró de la docencia después de cumplir 64 años ininterrumpidos de fructífera labor educativa. Falleció el 8 de agosto de 1988 en Guadalajara. Es la primera mujer que descansa en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres. Rompió con los estereotipos del género femenino de principios del siglo XX al estudiar para ser maestra de normal superior, enfermera, médico homeópata, médico cirujano dentista y trabajadora social.