Restablecimiento de la Universidad de Guadalajara

Frente el intento de los Autónomos por apropiarse del nombre de la Universidad de Guadalajara, Constancio Hernández en su papel de Director General de Estudios Superiores y Diputado Local, presentó ante el congreso un Proyecto de Ley para el Restablecimiento de la Universidad de Guadalajara.

De inmediato esta propuesta exacerbó los ánimos del grupo Autónomo, sin embargo el liderazgo de Constancio Hernández respaldado por Enrique Díaz de León, el gobierno de Everardo Topete y el apoyo del FESO, tuvo como conclusión el decreto del 11 de noviembre de 1937 en el que el gobierno del estado avalaba la Ley Orgánica de la Universidad de Guadalajara y nombraba como rector a Constancio Hernández.

Según la Ley antes mencionada la Universidad de Guadalajara tenía como fines “La investigación científica bajo la concepción materialista, la impartición de la enseñanza profesional y técnica, la difusión de la cultura como un instrumento al servicio de la colectividad y la orientación de su quehacer hacia el conocimiento y resolución de los problemas del país.” De esta manera la institución quedaría integrada por las siguientes escuelas: politécnica, secundaria, preparatoria y de comercio y administración; las facultades de: Odontología, Veterinaria, Derecho y Economía, Ciencias Médicas y Biológicas, Ciencias Físico-Matemáticas y Ciencias Químicas; los departamentos de: Acción Social y Educación Obrera y Campesina, Educación Física, Bibliotecas, Bellas Artes y el Instituto Astronómico y Meteorológico.